Yo sé que existo porque tú me imaginas.
Soy alta porque tú me crees alta, y limpia porque tu me miras con buenos ojos, con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace inteligente, y en tu sencilla ternura, yo soy también sencilla y bondadosa.
Pero si tu me olvidas quedaré muerta sin que nadie lo sepa.
Verán viva mi carne, pero será otra mujer -oscura, torpe, mala- la que la habita...
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