Estamos a hora y media de emprender el viaje, me parece importante platicar contigo porque hay cosas que necesitas recordar, que a menudo olvidas y que te harán falta.
Eres una mujer completamente extraña, vives de noche, también de día y te faltan muchas horas de sueño que ni durmiendo toda la vida podrás recuperar. Tienes la extraña manía de comer naranjas antes de dormir... ¿sabes que de vez en cuando eso lo encuentro muy raro?
Ahora mismo, en vez de dormir, estás escribiendo una carta, ¿para qué?, ¿será acaso para reponer ese mensaje que no llega a tu correo y que sabes que no va a llegar por mucho que lo esperes?
Chuleta -y no lo niegues, siempre te gustó ese apodo-, las cosas no pueden ser así por siempre, en el fondo sabes que las cosas van a cambiar. Te ha tocado sufrir varias cosas, que mucha gente no entiende o que no cree relevante, pero mi niña, tienes que mirar para adelante.
Sí, nuevamente el amor te falló, nuevamente no fue eso que esperabas... ¿y qué?, seguramente en algún momento llegará ese hombre que escribe cosas hermosas, que te dedica canciones, que piensa en ti, que te canta... pero que también te ame, por sobre todos esos detalles. Y si no llega, si es verdad eso que piensas que el amor de tu vida se ha ido, que estarás sola y que tus sueños no van a cumplirse, entonces cambia tus sueños, disfruta de ti misma, de lo que eres y entonces vive tu vida. Si la soledad es tu destino, que entonces sea una soledad interesante, en la que a pesar de la definición de la palabra, tu seas tu mejor compañía.
Estás por enfrentar ese destino, nuevamente frente al mar que tanto miedo te da, que tantos recuerdos te trae, que lejos de volverse olvido crees que se vuelve recuerdo. Ve, y ahí frente al mar llora, recuerda, sonríe, sufre... puede ser que una partecita de tu alma muera, es verdad, pero deja que frente a ese mar también muera su recuerdo, sus palabras, esas que ahora mismo te hacen llorar y te desgarran el alma.
Cuando des la espalda de nuevo al mar, cuando vuelvas de nuevo a casa, entonces ahí entierra ese dolor y trae contigo el sentimiento de estar en este mundo, de pertenecer a el, de tener por qué luchar, de simplemente estar viva. Entierra a esa muerta que camina, y revive a aquella niña de ojos cafés que traía vida a cualquier habitación. Un hombre, un solo hombre no puede acabarte de nuevo, no después de recordar lo grandiosa que eres, aunque ahora te cueste trabajo verlo.
Recuerda siempre estas líneas... recuérdate siempre a ti misma y sobre todo, recuerda que yo te quiero, que se lo que eres, que se lo que vales, que se lo que tienes por dar a este mundo, a la vida de alguien. Recuerdame siempre, y no me olvides, porque mi amor por ti es verdadero, aunque te cueste a veces verlo.
Ve y disfruta el viaje, ve y se feliz... diviertete, y olvida... olvida mi niña, para que no te gane el dolor de esta vida, una vez más.
Con amor... tu niña interior.